La litiasis renal es la precipitación de substancias cristalinas y coloides en el aparato urinario. Vulgarmente es la formación de piedras o cálculos en el riñón.
Las piedras se forman en el riñón como consecuencia de la precipitación de las sales que contiene la orina en disolución. Estas sales, que normalmente están a sobresaturación, no precipitan, gracias a los coloides protectores, pero en algunos casos, cuando hay un cuerpo extraño en las vías urinarias o una infección de las mismas o inflamaciones en sus paredes, dichos coloides pierden la propiedad citada y entonces las sales se precipitan formando piedras (cálculos).
Las piedras del riñón pueden ser de diversa constitución: oxalatos, uratos, fosfatos, ácido úrico puro, cistina.
Aparte de los factores inflamatorios o irritativos locales que determinan la formación de estas piedras, también hay alteraciones generales del organismo que las producen, como por ejemplo la decalcificación que aumenta el calcio en la sangre y posteriormente en la orina, produciendo cálculos de cal.
También la falta de vitamina A daría lugar a alteraciones en la capa epitelial de las vías urinarias con tendencia a la formación de piedras. El aumento de vitamina D también suele producirlas.
Síntomas de las piedras del riñón.
Como se comprende, éstos variarán según el tamaño de las piedras (desde arenilla muy fina hasta piedras que pesan varios gramos), según la localización de las mismas (en uno o en ambos riñones, en el riñón mismo o en el uréter) y según si permiten o no el paso de orina (cuando la obstrucción es completa puede producirse un cuadro de hidronefrosis).
Y además los síntomas variarán si se produce infección de la orina retenida (síntomas de pionefrosis). En algunos enfermos los cálculos renales no determinan síntomas y se descubrenal efectuar una exploración radiográfica por un motivo cualquiera.
En otros casos, la presencia de piedras en el riñón se manifiesta por dolores en la región de los lomos, que se irradian hacia la parte baja del muslo o más precisamente hacia los genitales. Este dolor es, o bien sordo, persistente, sin agudizaciones, o, lo que es más característico, presenta unas características paroxísticas de cólico nefrítico.
Además de estos dolores, los pacientes presentan a veces pequeñas pérdidas sanguíneas por la lesión que las piedras producen en las vías urinarias. Esto se debe a pequeñas hemorragias que se ocasionan con el movimiento y el traqueteo y que ceden con el reposo y la inmovilización.
Cuando un enfermo presenta simultáneamente con los movimientos: dolor en la región de los lomos, que se irradia hacia los genitales, ¡unto con emisión de orina teñida con sangre o con orina en la que el examen microscópico demuestra presencia de sangre, habremos de pensar en un cálculo del riñón, etcétera.
Tratamiento para las piedras del riñón.
Si bien en algunos enfermos esta afección es tolerada durante muchos años, en otros pueden producirse complicaciones tales como las que hemos citado: hidronefrosis, pionefrosis, cese súbito de la eliminación de la orina con peligro de uremia, insuficiencia funcional del riñón, etcétera.
En cualquier circunstancia será conveniente iniciar un tratamiento médico que consistirá sobre todo en regular la alimentación después, de conocer las características de la composición química de los cálculos:
- En los cálculos de fosfato cálcico, se suprimirán la leche, los huevos y el arroz y además se acidificará la orina por medio de ácido fosfórico o clorhídrico.
- Cuando los cálculos son de ácido oxálico, se suprimirán los alimentos a base de judías verdes, espinacas, alcachofas y espárragos. Conviene también entonces acidificar la orina.
- Cuando los cálculos son de ácido úrico y uratos, en los alimentos se suprimirán las carnes y se administrarán sales litínícas y piperacinas.
En los casos rebeldes y persistentes o cuando hay alteraciones funcionales importantes en el riñón, será necesario acudir a la operación quirúrgica, que unas veces consiste tan sólo en la eliminación del cálculo, y otras veces, en las que hay varios cálculos en un solo riñón, se recurre a la extirpación del mismo (nefrectomía).